sábado, 12 de mayo de 2012

Reflexiones de publicaciones y mate amargo.

He tenido la oportunidad de leer en estos últimos dos días cosas que me han impactado por un lado o por otro y aquí va mi reflexión al respecto.

Socionomía de Dolors Reig (primer capítulo descargable en PDF)

Hiperconectados de Roberto Balaguer y Cristina Canoura. Capítulo uno descargable.

Reflexión de @juancarikt en su blog, Por el libre acceso a las redes sociales en Educación.

Dicen Balaguer y Canoura:

"Los adultos nos encontramos a medio camino entre la fascinación, el temor y el desconcierto frente a las cosas que hacen los jóvenes en la red, en el celular o en el cibercafé."

Yo pregunto, ¿y los docentes? ¿funcionamos como esos adultos? 
Tenemos la oportunidad de ampliar nuestras aulas, romper los límites físicos y temporales y coaprender con una comunidad que se relaciona y regula horizontalmente. Que decide lo que le gusta y lo que no, en la que colaboran unos con otros y consumen y producen conocimientos sobre todo lo que les interesa.


"Pero hoy, cuando recuperamos la posibilidad de agruparnos de forma voluntaria en comunidades de referencia para compartir, comentar, desmentir, confirmar, a una escala además, jamás conocida, necesitamos sistemas de medición de confianza (...) La hipersociedad nos conduce, en otras palabras, hacia una autocontrucción por parte del ciudadano de un poder simbólico que hoy está estrechamente vinculado a las redes".

Tenemos la oportunidad y el desafío de formar parte de las comunidades que conforman nuestros alumnos, ser guías y referentes pero a la vez respetar las formas de comunicación propias de las redes. Los gurúes están en extinción. Las comunidades de aprendizaje en la red tienen la virtud de ser horizontales y no jerárquicas, el posteo del profesor tendrá igual cabida que el del alumno, padre, amigo o alguno que pase por ahí. Respetar el estilo de comunicación, desde mi punto de vista, es imprescindible para que la comunidad se afiance y produzcan todos los aprendizajes posibles. Mediar pero no agobiar. Desde un lugar más informal, sabiendo que el alumno no está sentado en el banco del aula y el profesor frente a él, sino que cada uno está donde elije y cómo elije. Ser parte de esa red, dejar el discurso y pasar a la acción de construir el conocimiento colectivamente. Implicarse.

Y luego: 

"Aprender a conversar será importante en un contexto de consumidores socialmente conectados, y que irán formando distintas comunidades de intereses afines y tomando el poder hasta el punto (...) de llegar a conformar comunidades tan empoderadas que son capaces de autodefinir la siguiente generación de productos".

Disparar un tema en una red social de aprendizaje es saber de dónde se parte y no a dónde se llega. Por ahí va el empoderamiento, lo mismo puede pasar en un aula tradicional cuando las intervenciones orales se llevan el tema a otros lugares de los pensados y en general ¡cómo disfrutamos esos momentos! Es recomendable mantener una actitud abierta y receptiva y valorar que tenemos la distancia a nuestro favor (cuántas veces hemos tenido que poner caras de nada hasta entender para dónde va la cosa).

Hay una cuestión sobrevolando siempre estas discusiones sobre el rol docente. Mi humilde opinión es que como dice el dicho "el hábito no hace al monje", el rol no se desdibuja, se empodera junto con el rol de alumno, tan desgastados a veces ambos roles. Tengo además la sensación de que cuando se discute sobre el desdibujamiento del rol docente se habla desde el temor y el no uso o desconcimiento de las redes sociales (físicas y virtuales).

Aparentemente en España están pensando en prohibir las Redes Sociales en la Educación. Por ahí va la reflexión de @juancarikt. Me parece un despropósito tan grande! Como no sabemos qué hacer de bueno con esto, lo prohibimos. Acá en Uruguay también lo vivimos a diario, la eterna discusión Facebook si Facebook no. Mi opinión al respecto es que es una herramienta más, poderosa porque la gran mayoría de los alumnos la maneja, conoce y usa. Entonces, por qué no probamos potenciar nuestra actividad desde Facebook, ¿por qué no usamos Facebook para aprender? He utilizado y sigo haciéndolo grupos cerrados de Fcbk con mis alumnos. Es un entorno virtual más. Que además genera interacciones muy saludables, alumnos conversando y ayudándose, comentándose lo que descubrieron, comunicándose, intercambiando, los tímidos, los que no levantan la mano en clase, todos por igual, en un espacio cuya lógica ya está definida. Este año estoy haciendo más hincapié en los blogs, y la verdad es que se convive naturalmente con ambas cosas. Publican una entrada en el blog, la difunden en Fcbk. Quedan registradas todas las discusiones para retomarlas cuando sea necesario. La verdad, lamento por aquellos que no han logrado aún aprovecharlas, y creo que es un tema que hay que abordar con urgencia. No está fácil de otra forma la perspectiva de convivencia con generaciones hiperconectadas vs generaciones resistentes a las teconologías. Mucho menos pensando en que unas educan a las otras. 

#Recomiendo las tres lecturas (aún habiendo leído un sólo capítulo de cada libro, cuestión que solucionaré ni bien pueda.

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